Día 1:
En fin... que difícil se hace esto! La tentación de seguir el camino estilístico es mucha. El solo hecho de escribir, y que los textos que pueda crear sean capaces de ser leídos por terceras personas (y hasta cuartas) hace titubear mis dedos y trastorna mi tecleado. Decidí empezar este blog con la intención de superar una vieja barrera mental (personal) de la que suelo hacer gala: La procrastinación y el desorden. Si, son dos cosas. Dos barreras. Pero actúan en equipo y se ayudan las conchudas. Y conste que hablo de desorden y procrastinación "mental". Las cosas las sigo haciendo, mal que bien... a veces mas mal que bien, pero se hacen. Zafamos y nos movemos, de aquí para allá, trasladando mercadería, dinero, carne, huesos y todo eso. Moviendo la economía, siendo funcionales a la familia, la propiedad privada y el estado. Pero el descontrol mental no me está permitiendo ser feliz. Y ese es el peor pecado que un hombre puede cometer, dijo Borges (y dijo bien). No disfrut...
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